Antes de hablar de escalera de talento, ¿qué tal si empezamos este post con un ejercicio de visualización? Imagina un equipo donde cada persona, sin importar su punto de partida, sabe exactamente qué pasos seguir para crecer profesionalmente. No un simple «aprende y mejora», sino un sistema claro, con niveles definidos, desafíos progresivos y oportunidades reales de avanzar.
Piénsalo por un momento: ¿cuántas veces has visto talento desaprovechado simplemente porque no había una ruta de desarrollo bien estructurada? ¿Cuántas personas con potencial se han quedado estancadas porque no encontraron el camino para demostrar lo que realmente podían aportar?
Si nos fijamos en el mundo del deporte, hay países que han convertido el desarrollo del talento en una auténtica ciencia.
Jamaica en atletismo y Corea del Sur en golf femenino no dominan por casualidad.
No hay duda de que estos dos países tienen una base de talento innato. Pero su mayor secreto, su gran estrategia, es que utilizan un sistema que identifica a los mejores desde el inicio y les ofrecen los peldaños adecuados para ascender hasta la élite.
Ahora, ¿qué pasaría si aplicáramos esa misma estrategia en una empresa? ¿Cómo podrías convertir tu organización en una incubadora de talento, donde cada persona tenga la oportunidad de evolucionar y aportar su máximo potencial?
En este artículo, vamos a desgranar cómo diseñar tu propia «escalera de talento», inspirándonos en los modelos de éxito de Jamaica y Corea del Sur, para que puedas replicar ese enfoque dentro de tu equipo.
¡Empezamos!
Lo que encontrarás en este artículo:
- Cómo garantizar que tu equipo avance sin quedarse atrapado
#1. ¿Qué es una «escalera de talento» y por qué es fundamental en el crecimiento de un equipo?
El concepto de «escalera de talento» fue desarrollado por Anirudh Krishna y se basa en una idea simple pero brutalmente potente:
Para que el talento florezca, debe haber una secuencia de pasos accesibles que guíen a las personas desde los niveles más básicos hasta los más altos.
Dicho de otro modo, no basta con decirle a alguien «tienes que mejorar». Hay que construir un sistema donde cada paso del camino sea cristalino, con retos adecuados y oportunidades para demostrar y desarrollar sus habilidades.
Si en tu empresa el crecimiento depende más de la suerte o de caerle bien a la persona adecuada, estás dejando el éxito al azar. Pero si creas una escalera de talento bien diseñada, cualquiera con esfuerzo y determinación podrá avanzar.
¿Quieres un ejemplo de cómo esto ha funcionado en la práctica? Veamos el caso de Jamaica y Corea del Sur.
#2. ¿Cómo Jamaica y Corea del Sur aplican la escalera de talento al deporte?
Dos países con contextos muy distintos, que no se parecen en prácticamente nada, pero con una estrategia en común: estructuras potentes que llevan a sus mejores talentos desde el inicio hasta la élite.
Jamaica y el dominio del atletismo
Jamaica no solo produce velocistas excepcionales, sino que lo hace con una consistencia asombrosa, década tras década. Y no es cuestión de suerte ni de talento aislado: es el resultado de un sistema diseñado para identificar, desarrollar y potenciar a los mejores corredores desde una edad temprana.
El proceso comienza en las escuelas primarias, donde se detecta a los niños con aptitudes naturales para la velocidad. No importa si vienen de entornos humildes o si tienen experiencia previa en competiciones. Lo importante es que todos tienen la oportunidad de demostrar lo que valen.
Desde ahí, se les introduce en un ecosistema donde los niños participan en competiciones organizadas, lo que les permite ganar experiencia, medir su rendimiento y desarrollar disciplina competitiva.
Luego, quienes destacan en estas primeras etapas avanzan a torneos más exigentes, como los «Champs», los campeonatos nacionales de secundaria, donde los mejores velocistas de todo el país se enfrentan entre sí.
Este evento, que en Jamaica se sigue con la misma pasión que una final olímpica, es el gran escaparate para los jóvenes talentos. Los entrenadores de élite, las universidades y los programas de alto rendimiento están atentos a cada carrera, buscando a los próximos Usain Bolt o Shelly-Ann Fraser-Pryce.
Además, los que sobresalen en los Champs no solo consiguen reconocimiento, sino también acceso a los mejores programas de entrenamiento del mundo. Universidades estadounidenses, programas de desarrollo de alto nivel y centros de entrenamiento en Jamaica los absorben y los preparan para el escenario internacional.
El resultado es una cantera de velocistas en constante renovación. Así, cuando una estrella se retira, hay otra lista para ocupar su lugar, y cada generación empuja a la siguiente, creando un ciclo continuo de éxito.
¿El secreto? Un sistema de escalones bien definidos, sin lagunas, sin puertas cerradas y con un flujo constante de talento en ascenso.
Corea del Sur y el golf femenino
Por su parte, el éxito de Corea del Sur en el golf femenino es el fruto de un sistema de desarrollo meticuloso que permite a cualquier jugadora con potencial avanzar de manera estructurada hasta la élite.
Igual que ocurre en Jamaica, todo empieza en el cole, donde los entrenamientos y la práctica del golf son accesibles desde la infancia. Y es que, a diferencia de otros países donde este deporte puede percibirse como elitista, en Corea del Sur hay una infraestructura bien establecida que facilita que niñas de diferentes entornos tengan la oportunidad de aprender y competir.
A medida que las jugadoras avanzan, el sistema ofrece una jerarquía de torneos y competencias. Existen ligas locales y tours diseñados para cada nivel, desde principiantes hasta jugadoras en ascenso, logrando que el talento se desarrolle progresivamente sin que nadie se quede sin oportunidades para demostrar su valía.
Luego, las golfistas más prometedoras tienen acceso a torneos internacionales y a redes de patrocinadores que les proporcionan los recursos para entrenar al más alto nivel. También las marcas, los clubes y las academias invierten en ellas, permitiéndoles entrenar con los mejores coaches y competir contra las mejores del mundo.
El resultado es impresionante: en los últimos años, más de la mitad de las mejores golfistas del mundo han sido surcoreanas. Y todo gracias a un sistema que identifica, nutre y eleva a las mejores jugadoras de manera constante.
Ahora bien, la gran pregunta es: ¿cómo podemos trasladar estos principios al desarrollo del talento en las empresas?
Porque si Corea del Sur o Jamaica han logrado construir un sistema tan eficiente para producir deportistas de élite, no hay razón para que tú no puedas hacer lo mismo con tu equipo.
#3. 6 pasos para construir tu escalera de talento en tu equipo
Lo primero que hay que tener claro es que construir una escalera de talento efectiva requiere planificación y compromiso. Pero los beneficios en términos de motivación, crecimiento y retención de empleados valen la pena.
Así que, si quieres potenciar al máximo el desarrollo de talento en tu organización, aquí te dejamos un paso a paso de cómo implementar la “escalera de talento”:
1. Define los «peldaños» de crecimiento
Así como Jamaica tiene competiciones escalonadas y Corea del Sur tiene tours progresivos, en tu equipo también debe haber niveles estructurados de desarrollo. Piensa:
- ¿Qué habilidades o responsabilidades se requieren en cada etapa?
- ¿Cómo alguien puede avanzar de un nivel a otro?
- ¿Qué aprendizajes o proyectos debe completar en cada fase?
Por ejemplo, en un equipo de marketing, un diseñador junior podría empezar con tareas básicas, luego avanzar a liderar pequeños proyectos y, finalmente, gestionar campañas completas.
Lo importante es que cada nivel tenga criterios definidos y oportunidades de progreso visibles para todos.
2. Crea puntos de acceso abiertos y transparentes
Diseñar una escalera de talento no sirve de nada si las personas no saben cómo subir por ella. Si el proceso de crecimiento dentro de la empresa es difuso o poco accesible, es probable que los empleados sientan que su desarrollo depende más de la suerte o del favoritismo que de su propio esfuerzo y capacidad.
Para evitar esto:
- Define criterios objetivos para el crecimiento
Es bueno dejar por escrito qué habilidades, logros o competencias se necesitan para avanzar dentro de la empresa. Si el acceso a nuevas oportunidades está basado en reglas complejas o que nadie entiende, o en evaluaciones de dudosa calidad, las personas con potencial podrían desmotivarse o sentir que su progreso depende de la subjetividad de un jefe en lugar de su verdadero desempeño.
- Implementa programas de desarrollo estructurados
No basta con la intención, poner en marcha planes de acción para que los empleados puedan demostrar su potencial. Aquí, los programas de liderazgo, planes de formación avanzados o mentorías son grandes recursos para preparar a los profesionales y asegurarse de que están listos para asumir nuevos retos cuando surjan oportunidades.
- Evita que el crecimiento dependa solo de la visibilidad individual
En muchos casos, quienes más destacan en la empresa son aquellos que saben venderse mejor, pero no necesariamente quienes tienen más capacidad. Por eso, es conveniente diseñar sistemas donde el talento se identifique con base a logros que se puedan medir (KPIs), no en quién habla más alto en las reuniones o en quién tiene más afinidad con la dirección.
- Abre caminos alternativos para destacar
Siendo realistas, no todo el mundo tiene las mismas oportunidades de exposición dentro de una organización. Y eso es un error. Por eso, es importantísimo ofrecer distintos mecanismos de acceso al crecimiento.
Piensa en concursos internos, asignaciones especiales, proyectos piloto, formaciones certificadas o desafíos internos donde cualquier empleado, sin importar su nivel jerárquico, pueda demostrar su talento y obtener reconocimiento por su desempeño.
3. Asegura una progresión sin interrupciones
Una escalera rota desmotiva, genera frustración y provoca fugas de talento. Y es que, si alguien demuestra habilidades y un alto desempeño, debe existir un siguiente paso.
No hay nada más desalentador que esforzarse, destacar y luego encontrarse con un techo invisible que impide seguir avanzando.
Si un miembro del equipo sobresale en un proyecto, el crecimiento no debería depender del azar o de la buena voluntad de un superior. Entonces, What’s next? Se le ofrece la oportunidad de asumir nuevas responsabilidades, liderar un equipo, acceder a formación especializada o contar con la mentoría de alguien con más experiencia.
Muchas empresas cometen el error de suponer que el talento debe encontrar su propio camino. Sin embargo, cuando las personas llegan a un punto donde no ven cómo seguir creciendo dentro de la organización, empiezan a buscar alternativas fuera.
Y es en ese momento cuando pierdes a tus mejores profesionales, no porque no estuvieran comprometidos, sino porque no encontraron una forma real de progresar.
Precisamente por eso es tan necesario asegurar que cada paso dentro de la empresa tenga continuidad, que siempre haya una vía para seguir aprendiendo, asumiendo nuevos retos y evolucionando profesionalmente.
4. Fomenta la competencia sana
En Jamaica, todos los niños pueden competir, pero solo los mejores ascienden. Eso crea un sistema donde cada paso adelante es una recompensa en sí misma.
¿Cómo aplicarlo en tu empresa?
- Reconoce el esfuerzo y el mérito de quienes se destacan.
- Establece desafíos internos que motiven el aprendizaje y la mejora continua.
- Da retroalimentación constante para que cada persona sepa en qué mejorar.
❗ Ojo aquí. Es fundamental que el objetivo sea crear un ambiente donde crecer sea emocionante y desafiante a la vez, o se corre el riesgo de generar una competencia tóxica.
5. Diseña alternativas para quienes no lleguen a la cima
No todos en tu equipo serán Usain Bolt o Inbee Park. Y eso está bien, no pasa nada. Y aunque no todos alcanzarán la cima, eso no significa que su talento no tenga un lugar ni que su crecimiento deba estancarse.
De hecho, en cualquier sistema de desarrollo, hay caminos alternativos que permiten aprovechar el potencial de cada persona más allá de la ruta tradicional.
En Jamaica, muchos velocistas que no llegan a la élite no quedan en el olvido. Gracias a un sistema bien estructurado, consiguen acceder a formación universitaria y construir carreras en el mundo del deporte como entrenadores, preparadores físicos o analistas.
Pues en tu empresa deberías hacer lo mismo.
No todo el mundo querrá o podrá seguir el camino del liderazgo, pero eso no significa que su contribución sea menor. Por eso, hay que garantizar que existan opciones de desarrollo adicionales que les permitan seguir creciendo, ya sea en especialización técnica, proyectos transversales o roles estratégicos que aprovechen su experiencia.
6. Evalúa, ajusta y evoluciona tu escalera de talento
Por último, hay que ser consciente de que las necesidades de tu equipo y tu industria van a ir cambiando con el tiempo. ¿Y eso que implica? Que lo que hoy es una escalera bien diseñada, mañana podría estar obsoleta.
Por eso, es muy, muy importante medir constantemente:
- ¿Están funcionando los sistemas de desarrollo de talento?
- ¿Dónde se están estancando las personas?
- ¿Cómo puedes mejorar el proceso?
El éxito está en la adaptación y mejora continua.
## Conclusión
Construir una escalera de talento no es cuestión de un día, pero los resultados son increíblemente transformadores.
Un equipo donde todos saben cómo crecer, qué pasos seguir y qué oportunidades existen es un equipo motivado, comprometido y preparado para el éxito.
Si quieres diseñar un sistema de desarrollo de talento sólido y adaptado a tu empresa, en Global Human Consultants podemos ayudarte.
Desde programas de formación hasta estrategias de liderazgo y cultura organizacional, trabajamos contigo para que tu convierta la escalera de talento en un trampolín hacia el éxito.
¿Listo para transformar el crecimiento de tu equipo? Hablemos.