Conflictos en el Comité de Dirección: Cómo usar la Matriz Thomas-Kilmann para desbloquear decisiones rentables

En cualquier comité de dirección, el conflicto es una constante. Y no solo es inevitable, sino que es necesario. Si tu equipo directivo siempre está de acuerdo en todo, probablemente no están pensando lo suficiente en los riesgos o están ocultando información por miedo. Sin embargo, hay una línea muy fina entre el debate productivo y la guerra de trincheras que paraliza la empresa.

Más del 85 % de los líderes experimentan choques interdepartamentales mensualmente. Cuando las prioridades de Ventas (volumen), Finanzas (margen) y Operaciones (calidad) colisionan, el abordaje emocional o «de pasillo» es insuficiente. Intentar resolver estos choques pidiendo que «se lleven bien» es una pérdida de tiempo.

Lo que necesitas no es terapia de grupo, sino ingeniería de decisiones. Se requiere un marco analítico que permita identificar las dinámicas de poder y reconducir la tensión hacia una resolución alineada con los objetivos estratégicos. Aquí es donde la Matriz Thomas-Kilmann (TKI) deja de ser teoría y se convierte en una herramienta de rentabilidad.

#1. Qué es la matriz Thomas-Kilmann 

Desarrollada en 1974 por Kenneth Thomas y Ralph Kilmann, esta herramienta no es un test de personalidad para etiquetar a tus directivos. Es un mapa de navegación estratégica. Su función es evaluar cómo responden tus líderes cuando sus intereses se perciben como incompatibles con los de otros.

Su utilidad es inmediata: te ofrece una lectura rápida de la estrategia que cada VP o Director está utilizando para ganar la discusión. Esto te permite intervenir profesionalmente para asegurar que el resultado del conflicto sume al EBITDA y no reste velocidad operativa.

#2. El modelo: dos ejes, cinco estrategias 

La matriz se construye sobre la intersección de dos ejes de comportamiento que definen la táctica en un desacuerdo:

  1. Asertividad (Eje Vertical): El grado en que un directivo intenta satisfacer sus propios intereses o los de su departamento.
  2. Cooperación (Eje Horizontal): El grado en que un directivo intenta satisfacer los intereses de la otra parte.

El cruce de estos ejes genera cinco arquetipos de gestión. El problema en la mayoría de empresas es que estos estilos se usan por defecto, de forma reactiva, en lugar de elegirse con intención estratégica.

#3. Los cinco enfoques de gestión del conflicto de la matriz T-K  (y cuándo usarlos)

Comprender estos perfiles te permite diseñar intervenciones quirúrgicas, evitando las reacciones automáticas que deterioran la colaboración entre áreas.

1. Competir (El Tiburón)

Alta Asertividad, Baja Cooperación. Es el enfoque de «gano yo, pierdes tú». Se prioriza la solución propia frente al consenso.

  • Cuándo es útil: En situaciones de crisis, emergencias o cuando se deben tomar decisiones impopulares y urgentes para proteger la caja o la viabilidad del negocio.
  • El riesgo: Si se convierte en la norma, destruye la confianza, silencia el talento y fomenta una cultura de «silos» donde cada director protege su feudo.

2. Ceder (El Camaleón)

Baja Asertividad, Alta Cooperación. Se opta por preservar la relación o evitar tensiones, incluso a costa de sacrificar el propio criterio o presupuesto.

  • Cuándo es útil: Como concesión táctica. Cuando te das cuenta de que estás equivocado, o cuando el asunto es mucho más importante para la otra persona que para ti y quieres ganar «capital político» para futuras batallas.
  • El riesgo: Si se institucionaliza, genera una percepción de debilidad. Un líder que siempre cede termina dirigiendo un departamento irrelevante.

3. Evitar (La Avestruz)

Baja Asertividad, Baja Cooperación. Se posterga la intervención o se ignora el problema esperando que desaparezca.

  • Cuándo es útil: Cuando el coste de la confrontación supera el beneficio de la resolución, o cuando se necesita tiempo para recopilar más datos antes de decidir.
  • El riesgo: La inercia. Los problemas no resueltos en un comité de dirección tienden a enquistarse y volverse más caros de solucionar con el tiempo.

4. Colaborar (El Búho)

Alta Asertividad, Alta Cooperación. Se exploran activamente soluciones que maximicen el valor para ambas partes. Es el famoso «win-win».

  • Cuándo es útil: En decisiones estratégicas complejas donde se necesita la visión de ambos departamentos para innovar o resolver un problema estructural.
  • El riesgo: Requiere mucho tiempo y energía mental. No se puede colaborar en todo, y si lo intentas, caerás en la «parálisis por análisis».

5. Comprometer (El Zorro)

Nivel medio de ambos ejes. Ambas partes ceden algo para llegar a un acuerdo rápido. «Ni para ti, ni para mí».

  • Cuándo es útil: Para salir de un bloqueo temporal o cuando los objetivos son importantes pero no justifican el esfuerzo de colaborar a fondo. Permite mantener la operatividad.
  • El riesgo: A menudo resulta en soluciones mediocres. Nadie queda plenamente satisfecho y se puede perder la oportunidad de optimizar el resultado.

#4. Cómo usar la matriz en un comité de dirección 

Cuando dos directivos entran en colisión, tu trabajo como CEO no es hacer de árbitro ni decir quién tiene razón. Tu trabajo es determinar qué enfoque necesita el negocio.

Aplicada con método, la matriz TKI permite despersonalizar el desacuerdo y reformularlo en términos de negocio en tres pasos:

  1. Nombrar la táctica: Identifica qué están haciendo. «Juan, está en modo Competir. María, está Evitando el tema». Esto elimina la carga emocional y pone el foco en el proceso.
  2. Evaluar el impacto: Pregunta: «¿Qué coste tiene para la empresa que sigamos compitiendo en este punto? ¿Nos podemos permitir ceder aquí?».
  3. Acordar el enfoque deseado: Antes de resolver el fondo, acordad la forma. «Para este proyecto, necesitamos Colaborar porque el riesgo es alto. Dejad de Comprometer y buscad una solución integral».

#5. ¿Por qué integrar esta herramienta en tu sistema operativo de liderazgo? 

En entornos ejecutivos complejos, la velocidad y calidad de la decisión son ventajas competitivas. Las empresas que operan bajo principios de alto rendimiento no pueden sostenerse con esquemas de resolución basados en «quién grita más fuerte» o «quién es amigo de quién».

Integrar la matriz Thomas-Kilmann como lenguaje común en tu equipo directivo permite reconocer patrones tóxicos y desactivarlos al instante. Transforma el conflicto personal en debate estratégico.

Si sientes que tu equipo directivo está estancado en luchas de poder que frenan el crecimiento, es hora de intervenir el sistema, no a las personas.

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7 comentarios en “Conflictos en el Comité de Dirección: Cómo usar la Matriz Thomas-Kilmann para desbloquear decisiones rentables”

    1. Carolina Gonzalez

      Hola Pamela, gracias por tu comentario.

      La diferencia entre el estilo comprometido y colaborativo reside en que el primero, busca una solución «a medias», en la que ninguna de las dos partes sale ganando al 100%. Ambos se llevarán algo bueno, pero no el todo. Por ejemplo, si nos llega un proyecto muy bueno y hay dos equipos que lo quieren, el estilo comprometido partiría por la mitad el proyecto y lo repartiría apartes iguales. Como ves, ambos se llevan un trozo, pero ninguno el 100%.

      Por otro lado, el estilo colaborativo pretende que ambas partes se lleven el 100%. ¿Cómo? Transformando la situación e intentando averiguar de qué manera todos pueden salir beneficiados. Poniendo como ejemplo la situación anterior, los dos equipos trabajarían juntos, colaborarían, para participar en el 100% del proyecto.

      Espero que mi comentario te haya ayudado a despejar las dudas.

      ¡Un saludo!

    1. Carolina Gonzalez

      ¡Hola Paola!

      Si te refieres al test de Thomas Killmann para determinar el modo de enfrentar situaciones conflictivas, lo puedes encontrar fácilmente por Internet. Nosotros no lo tenemos para compartir, aunque sí lo utilizamos en nuestras asesorías con clientes. Si estás interesada en el tema, podemos crear un artículo para el blog hablando en profundidad de este instrumento 🙂

      ¡Muchas gracias por tu interés y por tu comentario!

      1. Buenas noches Carolina , necesito solicitar el permiso de la prueba, y así lograr la aprobación de mi trabajo de investigación en Perú, quiero contactarme con alguien que pueda ayudarme con este tema por favor, muchísimas gracias.

        1. Carolina Gonzalez

          Hola Iris.

          Agradezco que te hayas puesto en contacto con nosotros para este asunto. Entiendo la importancia de obtener el permiso necesario para tu trabajo de investigación pero, lamentablemente, no tenemos la autoridad para otorgar dichos permisos, ya que como consultora de Recursos Humanos, se escapa de nuestra competencia.

          Te recomendaría contactar directamente con entidades que se encarguen de distribuir la prueba. Ellos podrán proporcionarte la orientación y el apoyo necesarios.

          ¡Mucho éxito en tu proyecto!

        2. Hola buenas Carolina.
          Gracias por la publicación, disculpa quería consultarle si usted sabe o me puede orientar quienes son las personas o entidades a las que puedo acudir para utilizar dicho instrumento en una investigación.
          agradecido su gentil atención me despido con las consideraciones del caso

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